Representaciones Sociales: Una Alternativa Teórico Metodológica Para El Estudio De La Universidad Y Sus Actores
eje temático: La Institución Y Los Actores
Autora: Olivia Mireles Vargas

Centro de Estudios Sobrela Universidad y Facultad de Filosofía y Letras,
Universidad Nacional Autónoma de México, México.
E-mail: olimireles@hotmail.com

Palabras claves: representaciones sociales, universidad, actores

 

Introducción

En los últimos años, frente al predominio de los análisis de carácter macro social e institucional, en México ha surgido un campo emergente de investigación educativa que se orienta a estudiar los aspectos simbólicos y subjetivos de la vida escolar (Piña, 2003).

El trabajo que aquí se presenta se inscribe en esta línea de investigación, pues parte del supuesto de que la universidad es un espacio atravesado por dimensiones simbólicas. En este entendido, se considera que aspectos tales como los valores, las creencias y las representaciones que orientan las acciones cotidianas de los actores universitarios, deben ser atendidas y analizadas con detenimiento con el fin de comprender la complejidad de la vida académica universitaria.

En las líneas siguientes, el objetivo es mostrar que la teoría de la representaciones sociales es una propuesta valiosa para el análisis de la universidad, porque permite al investigador acceder a la subjetividad de sus actores, sin perder de vista el contexto social de las instituciones.

El presente documento se divide en tres apartados: en el primero, se hace énfasis en la importancia de considerar la dimensión subjetiva de los actores de la universidad. El segundo apartado expone algunos fundamentos epistemológicos, teóricos y metodológicos de las representaciones sociales. Se presentan aspectos relevantes de la obra de Serge Moscovici, así como la perspectiva de Denise Jodelet y Jean Claude Abric. Para finalizar, se plasman algunas reflexiones sobre una línea de investigación dedicada a estudiar las representaciones sociales de la excelencia de los actores de la Universidad Nacional Autónoma de México (unam).

Estudios sobre la universidad y sus actores

En México, la universidad ha sido explorada desde diferentes ángulos. Una revisión de los documentos producidos durante las últimas dos décadas del siglo pasado, permite observar que existen cuatro grandes líneas de investigación sobre la universidad: historia, planeación, funciones sustantivas (docencia, investigación y difusión) y actores (Ibarra, 2001). En estas líneas de indagación, por lo general se estudian aspectos institucionales de corte estructural, tales como políticas públicas, planes de estudio, organización, diversificación, vinculación internacional, financiamiento, evaluación y gestión.Particularmente, en la línea que investiga a los actores predominan los análisis sobre cuestiones generales como: crecimiento de la matrícula, perfil socioeconómico, participación política en movimientos estudiantiles, rendimiento escolar, trayectorias docentes, desempeño escolar y desempeño académico.1

Frente a este escenario, la universidad requiere, hoy día, una indagación minuciosa de sus detalles, necesitapensarsemirando los procesos internos en donde el actor, sus pensamientos y sus acciones tomen un papel protagónico en el análisis.

Conviene que la universidad se explore atendiendo esos aspectos que hasta hoy han sido poco tratados, es decir, resulta pertinente poner la mirada en la trama y urdimbre que se teje cotidianamente en los espacios escolares, tejido social que permite que las políticas educativas adquieran forma y movimiento.Elaborar diagnósticos, realizar evaluaciones y sugerir propuestas, obviamente es indispensable, pero claramente insuficiente cuando no se conocen problemas específicos que sólo se pueden percibir adentrándose al mundo de los actores, a sus prácticas cotidianas y a las formas de pensamiento (representaciones sociales, creencias, imágenes) de quienes participan en la universidad.

Estudiar la subjetividad de los agentes no es un asunto de moda académica, es una necesidad impostergable para lograr interpretaciones más comprehensivas de una realidad social que es difícil de entender a partir de una sola mirada. El conocimiento local, particular y específico es, como todo conocimiento inacabado pero fecundo,cuando permite explicaciones que articulan y muestran las múltiples relaciones entre un “pequeño” acontecimiento ysu contexto social.2

Explorar la universidad sin limitarse a las fórmulas que explican su período de creación, expansión y diversificación,decir algo más allá de lo ya sabido —crecimiento de oferta de programas en universidades privadas, escasa vinculación con el sector productivo, bajos índices deeficiencia terminal—es una tarea que puede lograrse si se aceptan alternativas teórico-metodológicas que permitan acceder al mundo del actor que vive y hace la universidad. Para este efecto, se propone la teoría de las representaciones sociales.

La teoría de las representaciones sociales: una alternativapara estudiar la universidad

La teoría de las representaciones sociales surgió a finales de la década de los cincuenta del siglo XX y su producción teórico-metodológica continua renovándose. Actualmente, en Latinoamérica esta teoría tiene una influencia importante, sobre todo para explicar algunos de los fenómenos asociados con los cambios ylos problemas sociales de nuestra época tales como pobreza, democracia, identidad nacional (Jodelet, 2000). Particularmente, en México un estudio reciente (Piña, 2003) muestra que, al final de la última década del siglo XX y en lo que va del siglo XXI, hay una tendencia creciente en recurrir a esta teoría para explicar el pensamiento de sentido común de los actores de las prácticas educativas.

Dado que no es posible en estas páginas hacer una exposición detallada de la teoría de las representaciones sociales y sus diferentes enfoques, en este apartado sólo exponemos sus elementos más relevantes con el objetivo de mostrar su validez y pertinencia para el estudio del ámbito educativo, en particular del nivel universitario.

Principios epistemológicos

La teoría de las representaciones sociales surge y se afirma a partir de los siguientes principios epistemológicos:

  • Crítica las posturas clásicas de la psicología conductual en las que la relación sujeto-objeto está basada en el circuito estímulo-respuesta.
  • Rechaza la tesis de que el sujeto y el objeto son dos entidades independientes que pueden explicarse de manera separada.
  • Afirma que entre el objeto y el sujeto existe una relación interdependiente en la que se modifican bidireccionalmente.

De lo anterior se deriva, una afirmación fundamental: la representación social no es reflejo del mundo exterior, ni una imagen plasmada en la tabula rasa, tampoco es una construcción meramente individual, sino un proceso de construcción que implicauna relación (Jodelet, 1986).3 En palabras de Abric:

La representación no es así un simple reflejo de la realidad, sino una organización significante. Esta significación depende de a la vez de factores contingentes (de «circunstancias» dice Flament) —naturaleza y obligaciones de la situación, contexto inmediato, finalidad de la situación— y de factores más generales que rebasan la situación misma : contexto social e ideológico, lugar del individuo en la organización social, historia del individuoy del grupo…(2001;13)

Así, el estudio de las representaciones sociales hace posible la aprehensión del carácter social e histórico pero a la vez subjetivo de la realidad social, rescata al actor como un sujeto activo cuyo papel es dar forma a lo que proviene del exterior, por ende, desecha las posiciones tradicionales donde la representación no es más que el reflejo en la conciencia individual o colectiva (Moscovici, 1979; 16).

Recuperar estos fundamentos en una investigación sobre la universidad, puede contribuir a superar posturas deterministas4 en donde la estructura (la institución) y el individuo se contemplan como elementos escindidos.

Condición interdisciplinaria

La teoría es, desde su origen, interdisciplinaria ya que en ella confluyen aportes de la psicología y la sociología, para explicar los procesos cognitivos y sociales que se integran en las representaciones sociales.5

Con el avance de esta teoría se ha hecho necesaria la participación de diferentes disciplinas como la lingüística y la antropología, para explicar otros elementos presentes en el concepto de representación tales como: la comunicación, los significantes, las relaciones intergupales. Esta condición interdisciplinaria ha dado origen a seis corrientes o enfoques que explican las representaciones sociales desde diferentes perspectivas (Jodelet, 1986).

Además, esta interdisciplinariedad se ve favorecida porque los objetos de representación son múltiples y su estudio atañe a distintas ramas del conocimiento, así por ejemplo, la pobreza o la marginación, problemas vinculados con la ciencia política y la economía hoy son estudiados como representaciones sociales.

En el ámbito educativo se ha utilizado esta teoría en temas tales como la ciencia, tecnología, educación básica, inteligencia, orientación vocacional, calidad de la educación, excelencia académica, matemáticas, éxito y fracaso escolar, entre otras.

Es así que la apertura disciplinaria de las representaciones sociales ofrece a los estudiosos de la universidad, diferentes vetas de análisis que pueden incluir tanto perspectivas sociales, antropológicas, históricas o cognitivas. En palabras de Jodelet“es una nueva unidad de enfoque, fecunda para la psicología social y prometedora para otras ciencias sociales” (1986; 469).

Riqueza conceptual

No existe una sola forma de entender las representaciones sociales, existen varios conceptos que provienen de las diversas corrientes de esta teoría.6 Para los fines de este trabajo sería poco productivo enlistar autores y conceptos, por ello rescatamos cinco elementos básicos que caracterizan las representaciones sociales (Jodelet 2000;10):

  • Remiten al conocimiento de sentido común.
  • Se engendran y comparten socialmente.
  • Son sistemas de significaciones, imágenes, valores, ideas y creencias.
  • Permiten a los actores interpretary actuar en la realidad cotidiana.
  • Sirven de guía para las acciones y orientan las relaciones sociales

La representación social integra un conjunto de elementos constitutivos de la vida social (significaciones, actitudes, creencias) e incluye funciones gracias a las cuales se hace posible la interacción con el mundo y con los demás (incorporación de la novedad, orientación de las acciones). (Jodelet, 1986; 475).

Lo antes dicho,pone de manifiesto que “representación social” es un concepto que no se puede definir fácilmente pues, en este término se conjugan factores de gran complejidad que es difícil simplificar en una definición rígida y acabada.

Para el estudio de la universidad y sus actores, esta amplitud permite adoptar el concepto de representación social el que más se ajuste a los objetivos de la indagación. Esta condición es una virtud por su gran poder heurístico, actualmente, los seguidores utilizan esta flexibilidad para realizar estudios empíricos desde diferentes posiciones.

Aspectos metodológicos

De acuerdo con Abric (2001; 54), el acercamiento a las representaciones sociales debe ser plurimetodológico, pues no existe un solo método que pueda dar cuenta de su complejidad. Siguiendo a este autor, básicamente existen dos tipos de métodos para acercarse al contenido de las representaciones sociales: los interrogativos y los asociativos. Entre los primeros, se encuentran la entrevista, el cuestionario, el dibujo y la aproximación monográfica ésta última puede incluir: encuestas sociológicas, análisis históricos, observación y técnicas psicológicas. Los métodos asociativos incluyen la asociación libre y la carta asociativa.

Por otro lado, se encuentran los métodos que abordan la organización y la estructura cognitiva de las representaciones, entre estos se encuentran: constitución de pares de palabras, comparación pareada y los métodos de jerarquización de los ítems.

La mayoría de los estudios empíricos sobre representaciones sociales en México y en América Latina adoptan una metodología de corte cualitativo que pretende acercarse al contenido, más que a las estructuras cognitivasde las representaciones sociales, es usual encontrar trabajos que utilizan la historia de vida, el estudio de casos o la entrevista enprofundidad (Jodelet, 2000; Mireles y Cuevas 2003).

Asimismo, se está desarrollando una metodología que recupera elementos de la lingüística a partir del análisis semiótico (Lloyd y Duveen, 2003) y análisis crítico del discurso (Pérez, 2002).

No es el objetivo de este trabajo explicar cada uno de ellos, lo importante es resaltar la diversidad de métodos y técnicas que pueden ser usados para captar las representaciones sociales. Esta condición metodológica es, en cierta medida, consecuencia de la interdisciplinariedad de la teoría. Evidentemente, los métodos aquí enunciados son sólo una muestra de las herramientas que se pueden utilizar para captar las representaciones sociales, pero la elección y los ajustes que se hagan en cada investigación específica dependerá, como sabemos, de la estructura de la investigación, sus alcances y sus objetivos.

Casos

Desde 1998 se ha desarrollado una línea de investigación sobre las representaciones sociales de la excelencia, particularmente, en el posgrado universitario. Estas indagaciones han permitido un acercamiento a las formas de pensar la excelencia de estudiantes y profesores-investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (unam).

Estos estudios han sido valiosos en la medida en que han rebasado el discurso oficial e institucional de la política educativa para escuchar e interpretar la voz de los actores de la unam.

Esta perspectiva ha permitido entender que la excelencia es una construcción social, en la que entran en juego múltiples factores, que van desde la historia institucional de cada programa de posgrado, hasta las características específicas de los actores.

Estas investigaciones abordan la excelencia como una construcción relacional en la que los actores construyen sus representaciones de acuerdo con el contexto institucional que está signado por una política pública vinculada la asignación de financiamiento.

La apertura metodológica ha permitido, en estas investigaciones, el uso de diferentes instrumentos de indagación tales como la entrevista, el cuestionario y la asociación libre, técnicas que han favorecido el contacto directo con los actores de la universidad, que han permitido captar lo diverso y lo común en torno a un tema importante en la UNAM: la excelencia.

Al analizar programas de posgrado en distintas áreas del conocimiento, hemos encontrado que la representación de la excelencia tiende a unificarse, a hacerse dominante desde los criterios de la política actual, pero observamos procesos de unificación distintos, que están definidos por la historia institucional de cada programa y por la posición que ocupan dentro de la universidad los actores. Por ejemplo, los estudiantes y académicos de los programas de posgrado del área experimental que se imparten en institutos y centros de investigación de la unam, tienen una representación de excelencia que corresponde fielmente a la noción que se marca en las políticas institucionales y gubernamentales.7 Por otro lado, los posgrados en el área social, después de un período de rechazo y resistencia a estos criterios, hoy empiezan a adecuarse a estas nociones dominantes de excelencia, situación que evidentemente se refleja en modificaciones a los procesos y prácticas escolares.

Así, en estos estudios la teoría de las representaciones sociales ha permitido ahondar en lo particular, en el tejido fino de la vida académica del posgrado universitario.

Reflexiones finales

Consideramos que esta teoría constituye un recurso viableparaaprehender las formas y los contenidos de la construcción colectiva de la realidad social (Jodelet, 2000).Es una teoría que ofrece la oportunidad de trascender el determinismo social, pues permite comprender el punto de vista de los agentes de un grupo o comunidad en el marco de un contexto social, histórico y cultural.

Recuperar esta teoría para el estudio de la universidad y sus actores, “permite saber qué piensan y cómo perciben la realidad los actores desde el mundo de sus significaciones” (Mireles y Cuevas, 2003).

Estudiar las representaciones sociales implica acceder al mundo del sentido común de los agentes educativos, significa rescatar su voz y tratar de interpretar sus palabras y acciones en el contexto socio-cultural donde se generan. No obstante, la construcción de la realidad social es sumamente compleja,por ello es necesario dejar claro que la teoría de las representaciones sociales es sólo una vía para acceder a este proceso, siempre quedan abiertas otras posibilidades teóricas.

 

Referencias bibliográficas

Abric, Jean Claude, (2001), “Representaciones sociales: aspectos teóricos” y “Metodología de la recolección de las representaciones sociales”, en Jean Claude Abric (Director), Prácticas sociales y representaciones, México, Ediciones Coyoacán, pp. 11-32y 53-74.

Bourdieu, Pierre y Loïc J.D. Wacquant (1995), Respuestas por una antropología reflexiva, México, Grijalbo.

Castorina, José Antonio (comp.) (2003), Representaciones sociales. Problemas teóricos y conocimientos infantiles, España, Gedisa.

Lloyd Barbara y Gerard Duveen (2003), “Un análisis semiótico del desarrollo de las representaciones sociales de género”, en José Antonio Castorina (comp.), Representaciones sociales. Problemas teóricos y conocimientos infantiles, España, Gedisa, pp. 41-64.

Geertz, Clifford (1987), La interpretación de las culturas, Madrid, Morata.

Ibarra, Eduardo (2001), La universidad en México hoy: gubernamentalidad y modernización, México, UNAM, UAM, ANUIES.

jodelet, Denise (1986), “La representación social: fenómenos, concepto y teoría”, enSerge Moscovici, Psicología Social. II: Pensamiento y vida social. Psicología social y problemas sociales, Barcelona, Paidós, pp. 470-494.

jodelet, Denise (2000), “Representaciones sociales: contribución a un saber socicultural sin fronteras”, en Denise Jodelet y Alfredo Guerrero, Develando la cultura. Estudios en representaciones sociales, México, UNAM, pp.7-30.

Mireles, Olivia (2003), “Excelencia en el trabajo científico. Representaciones de los agentes del posgrado”, en Juan Manuel Piña, Representaciones, imaginarios e identidad. Actores de la educación superior, México, CESU-UNAM, pp. 145-216.

Mireles, Olivia y Cuevas Yazmín (2003), “Representaciones”, en Juan Manuel Piña, Alfredo Furlán y Lya Sañudo, Acciones, actores y prácticas educativas, Colección: La Investigación educativa en México, 1992-2002, México, COMIE, SEP, CESU, pp. 71-84.

moscovici, Serge (1979), El psicoanálisis su imagen y su público, Buenos Aires, Huemul.

Pérez, Sara Isabel (2002), “La representación de la mujeres en el discurso feminista mexicano de principios del siglo”, en Representaciones sociales, Buenos Aires, Eudeba, 173-184.

Piña, Juan Manuel, “La construcción simbólica de los procesos y prácticas de la vida escolar”, en Alfredo Furlán y Lya Sañudo (2003), Acciones, actores y prácticas educativas, Colección: La Investigación educativa en México, 1992-2002, México, COMIE, SEP, CESU.

Notas

1 Ver el capítulo 2 del trabajo de Ibarra (2001).El autor hace un análisis detallado del estado del conocimiento de los saberes sobre la universidad en México.

2 Recuperamos el planteamiento antropológico de Geertz (1987). No se intenta generalizar lo particular, tampoco de comprobar lo general en lo particular, sino llegar a conclusiones a partir de hechos pequeños pero de textura densa.

3 Estos principios epistemológicos han sido planteados de diversa maneras, lo podemos encontrar en los trabajos de antropológicos de C. Geertz (1987)pues para él la cultura es objetiva y subjetiva. Por otro lado, también está presente en los planeamientos sociológicos de los últimos textos de P. Bourdieu (1995) cuando proponela lógica relacional para acabar con la dicotomía individuo-sociedad, objetivo-subjetivo. Para el autor, la realidad existe, por decirlo así, dos veces, en las cosas y en la mentes, en los campos y en los habitus, dentro y fuera de los agentes.

4 En la sociología, para Bourdieu (1995; 83) el objetivismo es la explicación de la acción como una respuesta mecánica carente del agente. Contrariamente el subjetivismo es la acción deliberada, con intención consiente, con sus propios fines, como libre propósito de la conciencia.

5 Moscovici (1979;27) señala desde los orígenes de sus planteamientos teóricos que el concepto de representaciones sociales se encuentra en la encrucijada de conceptos sociológicos y psicológicos.Para Jodelet (1986:474) las representaciones sociales son el punto de intersección en donde se funde los individual y lo social.

6 Algunas definicionesde representación social pueden consultarse en: Moscovici (1979 y 1986), Abric (2001), Castorina (2003), Jodelet (2001).

7 Algunos de los criterios que definen la excelencia desde la política estatal son: profesores que sean investigadores en activo, que pertenezcan al Sistema Nacional de Investigadores, con publicaciones internacionales; estudiantes jóvenes, dedicados exclusivamente a sus estudios, becados, adscritos al proyecto de investigación de su tutor. Una exposición detallada de la política de excelencia y la representación de los actores de los posgrados en ciencias experimentales se reporta en Mireles (2003).